Alternativas creativas a las bolsas de plástico

La obligación de cobrar las bolsas de plástico convencionales en las oficinas de farmacia y su prohibición total para enero de 2020 ha llevado a muchos boticarios a buscar alternativas más ecológicas y solidarias para entregar a sus clientes/pacientes.

Algunos han empezado a utilizar bolsas reutilizables o compostables, es decir, aquellas que pueden convertirse en abono orgánico en una planta de reciclado. En el caso de Cofares, hemos optado por vender a nuestras farmacias socias bolsas de plástico oxobiodegradables (90% del total), además de bolsas de papel.

Algunos se preguntan, sin embargo, si la utilización de bolsas compostables es una buena solución, dado que no sirve al propósito de reducir el hábito de consumo de bolsas de plástico y teniendo en cuenta que también están obligados a cobrar por este tipo de bolsas a partir del 1 de enero de 2020.

La prohibición ha servido, además, para sacar a relucir el lado más solidario de los farmacéuticos: muchos se han adherido a iniciativas solidarias, entregando la recaudación de las bolsas de plástico a causas benéficas. Campañas como “Bolsas llenas de vida”, organizada por la Federación Empresarial de Farmacéuticos han tenido una buena acogida entre los farmacéuticos.

Pero, más allá de estas iniciativas, la prohibición puede servirte de estímulo para mejorar la imagen de tu farmacia y diferenciarte de la competencia.

Hay vida después de la bolsa de plástico tradicional, y su forma más palpable es la bolsa de papel. Desde Cofares ya hemos empezado a introducirla en nuestras farmacias socias y el 10% de las farmacias que se venden ya son de papel. Existe una infinidad de formatos de bolsas de papel, pero una simple minibolsa de papel Kraft puede ser un elemento diferenciador de tu farmacia y un vehículo más para mejorar tu atención al cliente.

En primer lugar, porque la sustitución de bolsas de plástico por bolsas de papel reciclado pondrá de manifiesto el compromiso de tu farmacia con el entorno y con la economía sostenible, ya que las certificaciones obligan a reforestar automáticamente los árboles que se cortan para producir celulosa.

En segundo lugar, porque una bolsa de papel te permite personalizarla. No sólo podrás poner el nombre de tu farmacia, con la publicidad que eso conlleva, sino que podrás convertir tu bolsa en un verdadero elemento de marketing.

Con una bolsa de papel, que tu cliente puede reutilizar y llevar a todas partes, podrás anunciar promociones y realizar campañas en épocas señaladas. Un ejemplo, sería hacer bolsas diferentes para Navidad, el Día de la Madre o la llegada del verano.

Otra opción es imprimir en la bolsa frases relacionadas con la salud, que vayan cambiando, por ejemplo, cada mes. Es posibles que a mucha gente le guste utilizar una bolsa con frases famosas como “Cuida de tu cuerpo; es el único lugar que tienes para vivir” (Jim Rohn) o “El amor no tiene cura, pero es la única medicina para todos los males” (Leonard Cohen). Y, si te sientes inspirado, redacta tú la frase y personaliza la bolsa dependiendo, por ejemplo, de la época del año.

Como ves, hay muchas alternativas a la bolsa de plástico convencional. Se trata, una vez más, de convertir un obstáculo en una oportunidad.

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