La asistencia a domicilio, una evolución natural de la labor de la farmacia

La asistencia a domicilio forma parte de la evolución natural de las tareas que abarca el farmacéutico. El sistema sanitario español ha de hacer frente a una población cada vez más envejecida y los casos de pacientes que no pueden desplazarse hasta la farmacia son cada vez más frecuentes.

De los farmacéuticos es conocido su consejo y la vocación de servicio al paciente, siendo a menudo el sanitario de mayor confianza de los aquejados por alguna dolencia, pero la labor del farmacéutico, su desarrollo, no debe estancarse en ese aspecto. La farmacia comunitaria y su vertiente de atención domiciliaria son, hoy más que nunca, tan necesarias como legítimas. Veamos por qué:

  1. El envejecimiento de la población obliga a reforzar y diversificar la atención farmacéutica a domicilio.

Como comentábamos, la población se enfrenta a una marcada tendencia al envejecimiento en la que la población mayor de 80 años se ha duplicado en los últimos 20 años. Además, ha crecido el número de ancianos que viven solos y también el número de personas dependientes que necesitan atención en su domicilio.Paralelamente, existe una tendencia a reducir los días de ingreso hospitalario para que los pacientes puedan terminar su recuperación en casa.

Es imprescindible, por tanto, aumentar la oferta de servicios sanitarios a domicilio, entre ellos los servicios farmacéuticos. La actuación del boticario puede reducir los efectos negativos de los medicamentos, disminuir el número de reingresos, aminorar el gasto farmacéutico para el Sistema Nacional de Salud (SNS) y, sobre todo, mejorar la calidad de vida de los pacientes.

  1. Las leyes amparan la atención farmacéutica más allá de la dispensación de medicamentos.

Los farmacéuticos son profesionales sanitarios expertos en medicinas, a los que corresponde –además de la producción, conservación y dispensación de medicamentos– la colaboración en los procesos analíticos, farmacoterapéuticos y de vigilancia de la salud pública, de acuerdo con la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.

La Directiva 2013/55/UE de Reconocimiento de Cualificaciones Profesionales ha ampliado las competencias de los farmacéuticos a un conjunto de actividades a las que el farmacéutico debe tener acceso: información y asesoramiento sobre el uso adecuado de los medicamentos, comunicación a las autoridades de reacciones adversas, acompañamiento personalizado de los pacientes sobre la administración de su medicación y contribución en campañas de salud pública.

Términos como “farmacia comunitaria”, definida en el ámbito internacional como aquella que tiene una vocación de servicio hacia su comunidad, cobran su sentido pleno en el modelo farmacéutico español.

  1. La atención farmacéutica domiciliaria garantiza el acceso adecuado al medicamento para TODOS los pacientes

 El principal objetivo de la atención farmacéutica domiciliaria es garantizar el acceso óptimo a los medicamentos a todas las personas, incluidas aquellas con medicación compleja y con dificultades para acceder a la oficina de farmacia. Se trata no sólo de hacerles llegar los medicamentos, sino de conseguir el mejor rendimiento de estos, de evitar problemas derivados del mal uso y, en definitiva, de aumentar la calidad de vida de los pacientes a través del seguimiento farmacoterapéutico.

De acuerdo con el Documento Marco del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos sobre Atención Farmacéutica Domiciliaria, el catálogo de servicios de atención farmacéutica domiciliaria comprende tres ámbitos generales de actuación: en primer lugar, la revisión de botiquín; en segundo lugar, la promoción de la salud y prevención de la enfermedad a través de la educación y, en tercer lugar, el seguimiento farmacoterapéutico personalizado.

  1. La experiencia diaria avala la labor asistencial de los farmacéuticos

Las farmacias son establecimientos sanitarios privados de interés público que participan en el SNS desde hace más de 50 años a través de un concierto. Se tratade una historia de colaboración en la que es patente la labor asistencial de la 22.000 farmacias concertadas.

La atención farmacéutica engloba distintos servicios reconocidos por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y por las diferentes comunidades autónomas: dispensación de medicamentos, indicación farmacéutica, seguimiento farmacoterapéutico, revisión del uso de medicamentos, adherencia a los tratamientos, conciliación de medicamentos y preparación de sistemas personalizados de dosificación.

Todos estos factores hacen pensar que la farmacia se encamina hacia un contexto en el que la prestación de asistencia a domicilio sea parte de la realidad diaria de las oficinas de farmacia comunitaria, en armonía con el resto de prestaciones del sistema nacional sanitario.

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