Asistentes de voz: muy pronto también en nuestra salud

Una de las tendencias que más se espera que se desarrolle a corto plazo es el uso de la voz a través de todo tipo de tecnologías, tanto en nuestros dispositivos móviles como a través de los asistentes de voz instalados en los ‘altavoces inteligentes’, que están impulsando las grandes empresas tecnológicas. No en vano estos dispositivos, con Amazon Echo y Google Home a la cabeza, se han convertido en la tecnología de mayor crecimiento en la electrónica de consumo en el último año.

La voz como interfaz está creciendo mucho debido fundamentalmente a que la tecnología móvil y de reconocimiento de voz ha alcanzado una madurez suficiente para el despliegue de estos servicios, y a que es un formato muy cómodo a la hora de acceder y consumir información. De esta forma, empezamos a utilizar nuestra voz como medio para encontrar información, hacer compras, programar dispositivos o estar al día de sus canales de noticias favoritos. Aunque también tiene sus limitaciones, ya que todavía no estamos acostumbrados al uso de este tipo de interfaces y la ‘navegación’ a través de comandos de voz no resulta del todo intuitiva.

Los asistentes de voz son en realidad una nueva plataforma con infinidad de utilidades y sobre la cual vamos a empezar a ver cómo se desarrollan numerosos servicios, muchos de los cuales van a incidir directamente en nuestra salud. Estas son a día de hoy las principales utilidades que podemos hacer de estos dispositivos en nuestro ámbito:

  • Búsquedas de salud por voz: es la primera implicación lógica si pensamos que el número de búsquedas de salud continua creciendo y que en Estados Unidos una de cada cuatro búsquedas a través de un Smartphone se realiza a través de la voz. Los buscadores están adaptando los resultados para ofrecerlos también a través del formato audio y mejorar la experiencia de las búsquedas por este medio, pero el uso de esta interfaz implica que el primer resultado (el que escuchamos) sea de una calidad suficiente para satisfacer nuestras dudas de salud, algo que todavía tiene mucho camino por recorrer para ofrecer una experiencia de búsqueda satisfactoria.
  • Uso de ‘skills’ o habilidades: las llamadas skills son aplicaciones que se desarrollan para el uso en asistentes de voz, que serían el equivalente a las apps en nuestros teléfonos móviles. Cuando instalamos una skill en nuestro dispositivo de voz podemos pedir o preguntarle cosas directamente, y esto es lo que puede marcar la diferencia en el ámbito de la salud. Por ejemplo la Clínica Mayo, pionera en el uso de esta tecnología en salud, ha desarrollado una habilidad para para Alexa (el asistente de voz de Amazon), de forma que las personas puedan instalarla y consultarle sus dudas de salud directamente y esta les responderá a partir de contenidos previamente filtrados y validados. No resulta difícil pensar que en breve tendremos a nuestra disposición cientos de skills entre los que elegir para hacer nuestras búsquedas de salud.

Otra de las habilidades que se están desarrollando actualmente es la del chequeo de síntomas a través de voz. La empresa Mediktor está trabajando en una habilidad para que podamos hacer un chequeo previo de síntomas antes de consultar a un profesional.

  • Seguimiento y control de enfermedades: otra de las posibilidades que nos ofrece esta tecnología es la de poder mejorar el control y seguimiento de algunas enfermedades crónicas, mediante el registro de síntomas o la posibilidad de recibir de forma periódica consejos personalizados para mejorar nuestro autocuidado.
  • Petición de fármacos y productos sanitarios: del mismo modo que ya podemos comprar en Amazon a través de su asistente de voz, también podremos hacerlo para hacer preguntas o solicitar productos a nuestra farmacia.
  • Uso en centros asistenciales: como forma de registrar las interacciones entre profesionales y pacientes y facilitar el registro de datos en la historia clínica electrónica. Si continua avanzando la tecnología de reconocimiento de voz muy pronto será capaz de registrar estos datos por sí misma y de forma automática, reduciendo las tareas administrativas de los profesionales sanitarios.
  • Servicios de teleasistencia: algo que ya se está haciendo mediante tecnologías de comunicación a través de voz, pero que podría verse mejorado con el uso de estas herramientas, ya que abre la posibilidad a que un dispositivo que está siempre escuchando pueda ayudarnos en caso de necesidad, como forma de alertar a los servicios sanitarios o de ayuda a personas que tienen poca movilidad, que pueden usar estos dispositivos para activar otras tecnologías y servicios.

Como hemos visto, las posibilidades de uso de los asistentes de voz en salud son muy grandes y es posible que muy pronto estas tecnologías se conviertan en un elemento más de nuestros hogares, que utilizaremos de una forma tan natural como ahora hacemos hacemos con nuestros teléfonos móviles.

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