Datamatrix, ¿película futurista o realidad?

¿Datamatrix? Con este término parece que estamos hablando de una película futurista o de ciencia ficción pero nada más lejos de la realidad y es el término más utilizado en las farmacias estos días.

En 2011 el Parlamento Europeo publicó una directiva por la que se establece un código comunitario sobre los medicamentos de uso humano, en lo relativo a la entrada de medicación falsificada en la cadena de suministro legal.

En 2016 se publica el Reglamento Delegado que establece el sistema de identificación y autenticación de los medicamentos de extremo a extremo.

A través de esta nueva normativa, que indicaba su puesta en marcha a los tres años de su publicación, llegamos al 9 de Febrero de 2019, fecha en la que entra en vigor este nuevo sistema de verificación. En España este sistema de verificación es gestionado por una entidad jurídica llamada SEVeM.

Esta normativa tiene cambios que afectan a todos los agentes de la cadena del medicamento.

En cuanto a los artículos hay dos cambios principales. Uno consiste en que el artículo tiene que venir con un sistema antimanipulación y el otro hace referencia a la codificación de los artículos. Los medicamentos de uso humano que se ven afectados por este sistema de verificación, tienen que venir con un código datamatrix impreso en el cartonaje del medicamento. Estos códigos datamatrix contienen el código nacional, lote, fecha de caducidad y número de serie de cada envase y esta información, además, debe ser legible.

Las farmacias deben adaptarse disponiendo de un escáner que lea la nueva codificación de los artículos. También debe actualizarse su software de gestión para poder realizar y gestionar las comunicaciones con SEVeM.

Cada vez que una farmacia haga una dispensación, resulta obligatorio verificar el código datamatrix para detectar cualquier posible alerta sobre el artículo. Las alertas pueden darse por intentar vender un artículo caducado, robado, fraudulento, un lote retirado o con alguna alerta que hayan comunicado las autoridades sanitarias. Una farmacia puede verificar tantas veces como desee. Al realizar una venta se le debe comunicar a SEVeM de forma que se desactive ese código.

Todos estos cambios pueden llegar a complicar un acto tan constante en una farmacia como la dispensación, por ello es principal tener un software como Farmanager que intenta minimizar el impacto que provocan los cambios en el funcionamiento diario de la farmacia y que se plantea cualquier modificación como una optimización de procesos.

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