La Farmacia y la protección solar (II)

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Otra duda que se plantea a menudo, y que influye de manera apreciable en la eficacia del protector, es la secuencia de aplicación de los cosméticos con respecto a los protectores solares:

¿Qué es mejor aplicar antes, el protector solar o el maquillaje, cremas hidratantes o incluso las lociones repelentes de los insectos?

La respuesta es clara. Para que un fotoprotector realice su función, debe fijarse bien sobre la piel. Sólo así conseguiremos que filtre o refleje (según el filtro o los filtros que lleve) las radiaciones. Por tanto:

–          Las cremas o lociones hidratantes que llevan liposomas u otros vehículos que puedan interactuar con los filtros y contribuir a su absorción, pueden disminuir la eficacia y originar alergias. Si es necesaria la aplicación, en estos casos se dejará un intervalo de 15 minutos entre la aplicación de la crema y la del protector. 

–          En el caso de maquillajes no fluidos o polvos correctores, como el colorete, se aplica primero el protector y entre 15 y 20 minutos después, se aplica suavemente con brocha el polvo.

–          En cuanto a los repelentes, como lo normal es que sean soluciones hidroalcohólicas, estaría contraindicada la aplicación conjunta. Es mejor aplicar el repelente después del baño, con la piel ya limpia y seca.  

El sol y los niños

Como ya sabemos, los niños tienen una piel mucho más vulnerable. Si sumamos la menor capacidad de protección que tiene la piel de los niños, al efecto acumulativo de las radiaciones tendremos un incremento del riesgo tanto a corto como a largo plazo.

Por tanto, además de las medidas generales ya vistas en artículos anteriores, tendremos en cuenta incluso para días nublados:

–          El uso de ropa adecuada y gorro mejor que gorra, para evitar quemaduras en las orejas, cada vez más frecuentes.

–          Lo más adecuado es usar fotoprotectores con protección alta o muy alta, y mejor con combinaciones de filtros: físicos, químicos y/o organominerales. De esta forma aumenta la protección y se suman las ventajas de cada uno de ellos.

En conclusión, la protección intensa es necesaria, mejor dicho indispensable desde la edad más temprana.  

Como no existe una evidencia científica suficiente que nos permita asegurar que los protectores solares previenen y evitan  los daños del sol, su fin no será nunca alargar el tiempo de exposición sino reducir los riesgos y permitir un bronceado seguro.

Mas información: Cofares-Farline y Diario Farmaceutico-Solares

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