Tratamiento de las heridas: Apósitos y antisépticos (I)

 

Con la llegada del verano y las vacaciones, se incrementa el número de consultas relacionadas con el tratamiento de las heridas. Por ello y teniendo en cuenta que en los últimos años han ido apareciendo nuevos productos específicos para su tratamiento, consideramos indispensable hacer un resumen acerca de los tipos de heridas, tratamiento básico y tipos de apósitos.  

Una herida es la pérdida de la integridad de los tejidos blandos, producida por agentes externos (una quemadura) o internos (un hueso fracturado).Las heridas en función del tiempo de evolución pueden ser: 

  • ·        Agudas: se caracterizan por presentar una curación completa en el tiempo previsto y por no presentar complicaciones. Hay diversos tipos: cortantes, contusas, raspaduras o rozaduras, quemaduras, etc.
  • ·         Crónicas: el tiempo de curación  es prolongado y no se produce crecimiento de tejidos. Suele haber una gran inflamación y pobre perfusión de oxígeno. Las más frecuentes son las úlceras de presión, las vasculares, neuropáticas (pie diabético) y neoplásicas.

 

Tratamiento de las heridas

Siempre que tratemos una herida, debemos usar como medida de prevención, unos guantes protectores.  

1.       Limpieza: el primer paso es la limpieza de la herida. Es fundamental para eliminar microorganismos y elementos extraños que por un lado dificultan la cicatrización y por otro favorecen el crecimiento de agentes infecciosos: Para una limpieza óptima se aconseja el uso de soluciones salinas isotónicas (suero fisiológico) o de agua y jabón a temperatura entre 30-35º C puesto que el frío enlentece la cicatrización. Se recomienda no irrigar a presión para no lesionar más la zona. Utilizar un antiséptico, siempre que se haga una cura, para eliminar los microorganismos patógenos e inactivar los virus. 

2.       Elección del antiséptico: es importante cuidar la elección, puesto que no todos tienen la misma acción, ni las mismas características. Como ejemplos a tener en cuenta:

  • ·         No se aconseja el uso de antisépticos colorantes (mercurocromo, violeta de genciana, etc.)pues pueden enmascarar el aspecto de la herida y dificultar su valoración.
  • ·         Si se aplica sobre grandes superficies, hay que tener en cuenta su grado de absorción cutánea, por la toxicidad sistémica que puede generar, por ejemplo los yodados, por la absorción de yodo. No utilizar antisépticos con yodo en menores de 2 años, existe un riesgo de absorción de yodo.
  • ·         No mezclar antisépticos, a no ser que se potencie su acción (por ejemplo: Alcohol + yodo) 

 

3.       Apósitos: es muy habitual recurrir al uso de apósitos  para mejorar la curación, entendiendo como apósito, cualquiera de los distintos productos sanitarios que se usan para cubrir y proteger una herida. Cada herida debe tratarse específicamente con el que presente las características más idóneas, pues actualmente su fin no es sólo proteger, sino crear y proporcionar las condiciones fisiológicas más favorables para la cicatrización. (Continua).

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