Carlos González Bosch: “Futuro cada vez más dinámico”

En el especial de Distribución de El Global se trata el nuevo contexto al que nos estamos encaminando, el cual exige la adaptación para buscar sinergias entre los diferentes agentes que operan en el mercado de la comunidad del medicamento. Se trata de cambiar y adaptar el modelo de negocio en el marco de la distribución de medicamentos de gama completa que opera en España. Por ello, distribuidoras y laboratorios se encaminan hacia un modelo comercial ‘win to win’. Nuestro presidente Carlos González Bosch nos da su opinión:

“La condición de socios entre laboratorio y distribuidor se ha mantenido inalterable en décadas debido a la conjunción de intereses a la hora de poner el medicamento a disposición del paciente. Esto se mantiene de una forma más dinámica, de manera que cada vez más la industria requiere de la distribución actividades adicionales, y la distribución asume el reto como un valor añadido en su condición de agente de la cadena del medicamento. Probablemente tenga que ver con la dimensión adquirida por los laboratorios (fusión y concentraciones que no tienen visos de cesar). Su capacidad de intimidación (en el buen sentido de la palabra) cara a la distribución aumenta en la medida que crece su dimensión y disminuye el número de agentes con personalidad y criterio en la industria.

La distribución se encuentra así ante un gran reto: o utiliza los mismos mecanismos que la industria, y a través de las economías de escala generar las condiciones para ofertar los servicios complementarios que la industria demanda, o se generará un distanciamiento entre oferta y demanda.

Los procesos de concentración en el sector de la distribución que se aceleran con la presencia de distribuidores americanos en Europa tienen que tener, en el caso de la distribución europea, un análisis sereno sobre la estrategia cara al futuro. Esta se debe definir en torno a dos grandes vectores. Por un lado, el perfeccionamiento en la provisión de servicios, que tienen que ser enfocados a la industria, porque es la manera de profundizar en la importancia que la distribución tiene como garantía del buen tránsito del medicamento hacia el paciente. Por otro, la concentración, si es posible no entre iguales sino entre empresas de distinto tamaño, que puedan complementar su virtualidad a través de la aportación de lo mejor de cada una. Las grandes, ofertando economías de escala; las menos grandes aportando su conocimiento e implicación en el tejido farmacéutico; y las más pequeñas, con la idiosincrasia de aquel que ha hecho de la cercanía el mejor de sus valores. Pero todas con un objetivo común: hacer, en la mayoría de los casos, lo que hace los laboratorios, que nos enseñan el camino del futuro”.

Carlos González Bosch

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