La distribución Farmacéutica, importante eslabón de la cadena sanitaria

Quien no ha ido con una receta a su farmacia a recoger un nuevo medicamento, y le han dicho “lo tiene esta tarde a primera hora”. Sales a la calle, miras la hora, y tan solo cuatro horas después, cuando regresas de nuevo, tu farmacéutico te lo tiene todo preparado.

¿Qué ha pasado?

Cada oficina de farmacia dispone de un stock o arsenal terapéutico de dos o tres mil artículos distintos. Sin embargo, según los últimos datos disponibles, existen más de 15.000 medicamentos diferentes con casi 28.000 formatos. Y esto si solo nos referimos a medicamentos, pues si a dichas cifras les añadimos los artículos de parafarmacia y  dietética, la cifra puede triplicarse fácilmente. Los medicamentos son producidos en casi 400 laboratorios, que ponen a disposición de la sociedad el resultado de sus investigaciones para preservar, mejorar o restaurar nuestra salud.

Vía directa

¿Cuál es el papel de la Distribución Farmacéutica, o cómo se denomina actualmente (RD 782/2013) las entidades de Distribución de Medicamentos? Es sencillo. Si una farmacia no dispone en su stock de un medicamento, si tuviese que pedirlo directamente al laboratorio, además del tiempo que se invertiría en la preparación y transporte de ese pedido hasta la farmacia, como mínimo de un día, incurriría en unos costes desorbitados cuyo resultado final sería que el paciente no tuviese disponible su medicación. Las distribuidoras realizan grandes pedidos de artículos a los laboratorios y los mantienen  perfectamente conservados en función de las condiciones necesarias de temperatura, higiene, y características de los mismos, hasta que le son solicitados por la farmacia, en  una ubicación o almacén en las cercanías de la misma. Tanto en farmacia urbana como rural o farmacia hospitalaria.

Procesos industriales tipo just in time, ideado por los japoneses, implementado en todo proceso de fabricación moderno, cuyo objetivo es tener siempre una pieza en el lugar y momento justo en que se necesita para producir un artículo, se quedan cortos y en resultados al lado de la distribución farmacéutica actual.

Al servicio de la farmacia

Una distribuidora de gama completa puede manejar casi 30.000 referencias diferentes, sin contar con los artículos que, aunque no disponga de ellos en su stock habitual, puede también encargarlos al laboratorio directamente. Puede dar a la farmacia entre dos y cuatro repartos diarios, en función de la situación física de la farmacia y del almacén, durante los 365 días del año. En estos repartos la farmacia puede pedir cualquier cantidad, incluso de uno en uno, de cualquiera de las 30.000 referencias que tenga el distribuidor. Y cada farmacia puede tener el número de distribuidores que necesite. La farmacia transmite su pedido normal al distribuidor alrededor de las 14.00 horas y de las 21.00 horas, teniendo sus pedidos a primera hora de la tarde y de la mañana  respectivamente, sin haber concertado previamente los artículos del pedido ni haber fijado una fecha de envío y recepción del pedido (como en el just in time). Además las distribuidoras también pueden tener un reparto extra a media mañana y a media tarde. Es decir, por ejemplo, cualquiera de las 2.830 farmacias de la Comunidad de Madrid tienen de las distintas entidades de distribución que operan en la provincia (Cofares, Alliance-Healthcare, Hefame, Cecofar, Logintia, etcétera) una serie de servicios diarios que permiten atender las necesidades de su población. El ahorro de costes de envío directo entre el laboratorio y la farmacia es importante, pero lo fundamental es la rapidez del servicio al paciente, y la versatilidad y personalización del servicio a las necesidades de la farmacia, independientemente de su tamaño, de su localización, o si está en un hospital.

 

Juan Jorge Poveda Álvarez (Gabinete de Dirección de Cofares y Vocal de Distribución del COFM)

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